domingo, 28 de julio de 2013


Capitulo 1: "Nueva cuidad , nueva vida"

                                    





     Era una noche fría. Dejé caer el peso de mi cuerpo sobre el colchón pesadamente y miré atentamente el techo. Realmete, no había nada a lo que prestase atencíon o que me causara curiosidad. Solo mantenía la mirada fija mientras mil pensamientos cruzaban mi mente.
    Solo habían pasado unas cuantas horas desde que había empezado con esta nueva ciudad, esta nueva casa, esta nueva vida...... Todo en aquella vieja cuidad me recordaba a mi pasado , cosa que quería mantener lo más lejos posible.
    No quería recordar nada de aquello....
    El sonido de mis tripas acabaron con mis pensamientos. Recordé, que no había comprado nada de comer. Así que decidí sali a comprar algo pero no sin ponerme una ropa más apropiada para salir:


    Y salí a la calle.
    Nada más abrir la puerta sentí el frío chocar contra mi cara y la ojas aídas crujir bajo mis zapatos.
    Caminé hasta el supermercado y allí en una cesta puse: leche , pan , cereales, zumo , mantequilla , galletas, un par de manzanas , algunos yogures , chocolate , canela , azúcar , alguna golosina , huevos , harina y las cosas necesarias para hacer una ensalada. Me dirigí a la caja y alli una chica muy landa me atendió. Era morena y llevaba el pelo recogido en una especie de moño informal. Teanía cierto color en la piel y los ojos marrón oscuro.

-Hola- me saludó ella con una voz amable.
-Hola- la saludé yo en el mismo tono de voz.
-Eres nueva,¿no? Nunca ye he visto por aquí...
-Me he mudado justo hoy- solté con una pequeña risa- ¿Cómo lo sabes?
-Porque aunque solo lleve 3 años y medio casi aquí, conozco a mucha gente y los que vienen a comprar aquí casi todos son habituales- dijo ella muy sonriente.
-Pues... perdón.
-¿Perdón por qué?- preguntó ella extrañada.
-Por haber venido a comprar cuando aquí son casi todos habituales....
Ella empezó a reír y mis mejillas adquirieron un tono más rosado.
-No tienes que pedir perdón por eso - dijo entre risas- aquí puede comprar todo el mundo.
Yo empezé a reír con ella.
-¿Y conoces la ciudad?
-No- dije empezando a reír
-Si quieres, cuando termine aquí te la puedo enseñar....
-Me parece genial, ¿a qué hora paso por aquí?
-Vente en media hora, ¿vale?
-De acuerdo.

Salí del supermercado y me dirigí a mi casa. Allí dejé las bolsas sobre la mesa de la cocina y al poco salí hacia el supermercado . Esperé en la salida hasta que salió ella vestida así:



Dimos un paseo mientras hablábamos y ella me enseñaba la ciudad.
-Mira- dijo ella señalando un gran edificio a mi derecha- allí me dan clases para ser modelo.
-¿Eres modelo?
-Estoy en ello, es mi pasión... Desde pequeña ha querido desfilar en las pasarelas y gracias a dios ahora estoy cumpliendo mi sueño. Aunque es bastante difícil, ya que solo con el dinero que me gano en el trabajo tengo que pagar la escuela, el piso , la comida, la luz , la electricidad... más las cosas como los libros y las cosas de las clases.
La miré en silencio, buscando cómo poder ayudarla , pero no se me ocurría nada.


Y así pasaron los días. Salíamos a dar paseos , hasta que un buen día le dije...
-Oye, lo he estado pensando y te he conocido en estos días y te quiero proponer algo..
-Cuéntame
-¿Qué te parece venirte a quedar a mi piso? Así no tendrás que pagar el piso y nos hacemos compañía...
Ella tenía los ojos abiertos como platos , pero después  de insistir un rato, aceptó.
-Pero , ¿qué puedo hacer por ti? Es decir, estás haciendo mucho por mi y yo...
-Sé que suena raro , pero solo dime tu nombre
-Paula, me llamo Paula - dijo con una enorme sonrisa...

No hay comentarios:

Publicar un comentario